Cirilo Vila: Una vida dedicada a la música
- 26 DE FEBRERO 2026

Por Felipe Rodríguez.
Músico de cámara, pianista y académico. Sus composiciones incursionaron en la escena docta y experimental, llegando incluso a componer piezas incidentales y para teatro. Su veta docente lo llevó a trabajar en el Departamento de Música y Sonología de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, formando generaciones de músicos por más de cuatro décadas.
Desde pequeño forjó su talento cuando recién a los 7 años ingresó al Conservatorio Nacional de Música, en donde se licenció en Interpretación Musical con mención en Piano y fue alumno de grandes figuras como Alfonso Letelier y Gustavo Becerra. Siendo aún estudiante obtuvo el Premio Orrego Carvallo, galardón que otorga La Facultad de Ciencias y Artes Musicales de la Universidad de Chile a alumnos destacados por su excelencia académica y artística.
Durante la década del ‘60 cursó estudios en Italia y Francia en dirección de orquesta en Roma y en la École Normale de París, gracias a becas que obtuvo en esos años. En la capital italiana ingresó al Conservatorio Santa Cecilia y fue discípulo en dirección orquestal de Franco Ferrara, mientras que la ciudad parisina fue alumno de Pierre Dervaux, junto con tomar clases de Análisis Musical con Oliver Messiaen y de composición con Max Deutsh.
Tras su paso por Europa, regresó a Chile para desarrollarse como docente de Composición Musical en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, dando así un paso fundamental en la educación de célebres artistas nacionales. Como creador, a su vez, se cruzó con la música popular, transcribiendo canciones de Víctor Jara a partituras y como compositor de la Cueca de la libertad de Quilapayún, incluida en el álbum Cinco de 1972, junto a su colaboración en la Cantata del Carbón, obra basada en textos de la dramaturga chilena Isidora Aguirre y que quedaría inconclusa con la llegada del Golpe de Estado en 1973.
Parte de su repertorio creativo se compone de canciones como solista y en conjuntos musicales, partituras para teatro, orquesta, coros, cine: Secuencia (1964), Canto (1968), Tonada del transeúnte (1984) o Germinal (1989) son lagunas de sus obras. Destaca, asimismo, su participación en la agrupación nacional de música de cámara Ensemble Bartok, enfocada en la música contemporánea chilena y latinoamericana.
En 2001 obtiene la Medalla de la Música otorgado por el Consejo Chileno de la Música, junto al premio Presidente de la República, mención Música, mientras que en 2003 recibió el Premio Altazor por su creación De sueños y evanescencias dedicada al Taller de Música Contemporánea de la Universidad Católica. Al año siguiente recibiría un alto reconocimiento a su trayectoria como docente, compositor e intérprete, al ganar el Premio Nacional de Artes con mención en Música.
A pesar de su lamentable fallecimiento en 2015 por un infarto cardíaco, la estampa y legado de Cirilo Vila dan cuenta del testimonio de una vida abocada al desarrollo y formación de la música chilena, dejando un aporte invaluable que traspasa generaciones.
Fuente imagen: https://uchile.cl/





