Sergio Solar y la revolución de la cumbia latinoamericana
- 26 DE FEBRERO 2026

Por Felipe Rodríguez.
Ligado principalmente a la formación de Los Wawancó, a cargo de su dirección, este guitarrista oriundo de la ciudad sureña de Puerto Montt, fue uno de los pilares de la nueva sonoridad que popularizó a la cumbia, hasta ese entonces ligada al folclore de la costa colombiana, llevándola a múltiples escenarios a lo largo del continente e incluso atravesando el Atlántico, tras alcanzar amplio reconocimiento en Europa. Asimismo, transformándose junto a su agrupación en éxito de ventas y récord de audiencia, participando, además, en grabaciones y arreglos de importantes figuras de la música internacional, como Raphael, Sergio y Estíbaliz, Les Luthiers y los nacionales Antonio Prieto, Rosamel Araya y Arturo Gatica, entre otros.
El puertomontino Sergio Solar nació en 1936 y a mediados de la década del ‘50 viajó a Argentina para estudiar medicina, carrera que se vio interrumpida para transformarse en director de una de las agrupaciones más importantes de la historia de la cumbia en Latinoamérica. Se trata de Los Wawancó, quienes tempranamente lograron una popularidad arrolladora gracias a su innovación del género a cargo de la guitarra eléctrica y el piano, tocando diversos ritmos que fueron desde el merengue al vallenato, pasando también por el bolero, mapalé, entre otros. Pero fue en la cumbia en donde quedaron inmortalizados con canciones que se volvieron verdaderos himnos del género, tales como El galeón español, La pollera colorá, La burrita, La cosecha de mujeres, El conductor o Villa Cariño.
La formación de esta agrupación estaba compuesta por tres colombianos, un costarricense, un peruano y un chileno, éste último era el mismo Solar. Debutaron en la producción discográfica con el EP Locura Tropical en 1959 y al año siguiente editaron con el sello EMI-Odeón Cumbias!, para luego publicar los álbumes Más cumbias! y Cumbilandia, todos ellos convirtiéndose rápidamente en sucesos de ventas con una excelente recepción del público.
La década de los ‘60 estuvo marcada por el éxito para Los Wawancó, haciendo giras por Chile y compartiendo escenario con Leo Marini, Los Flamingos Eduardo de Calixto, las orquestas Huambaly, Los Peniques, La Ritmo y juventud y La Cubanacan. También trabajaron en dos campañas publicitarias para Coca-Cola y Café de Colombia, junto con la participación para varias películas argentinas de mediados y fines de los años 60, como El gordo Villanueva, El romance de Anacleto y Francisca o Villa Cariño, por nombrar algunas. La alta fama alcanzada tuvo un nuevo reconocimiento cuando ganaron el Obelisco de Oro a la banda que más vendedora en la historia de EMI-Argentina.
Con la llegada de los años 70, las buenas noticias se mantuvieron en un comienzo y la carrera del conjunto se internacionalizó aún más con varias actuaciones por países europeos, como Austria, Alemania, Grecia, Inglaterra, Italia, Bélgica, España, en donde también contaron con la llegada del destacado músico chileno Pepe Fuentes, quien pasó de la cueca -género por el cual era conocido- a la cumbia. Sin embargo, luego de la gira por el viejo continente, la agrupación se disolvió, Solar emigró a Barcelona y se asentó en esa ciudad española en donde formó el grupo Latitud Sur, que también estuvo integrado por músicos uruguayos y argentinos. En este período tocó con Arturo Gatica e hizo los arreglos de violín para la canción Alfonsina y el mar en una interpretación de Sergio y Estíbaliz.
Ya entrada la década de los ‘80, se hizo cargo de los arreglos de la ópera Evita, a pedido de sus mismos creadores, los británicos Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, en una adaptación española que estuvo a cargo de la dirección de Jaime Azpilicueta y en la interpretación de Eva Perón por parte de la cantante madrileña Paloma San Basilio.
En tierras ibéricas, Solar publicó un disco como solista, titulado Deep-tango que contó con la participación de miembros del Bolshoi ruso en instrumentos de cuerda para versiones de clásicos como La cumparsita, Verano porteño, Corralero, junto a a cinco composiciones propias del guitarrista chileno. Colaboró, por otra parte, con el Trío de Málaga, el dúo griego Konti-Pavlou, el guitarrista argentino Roberto Aussel y Ensamble Tierra.
A su regreso a Chile, en 2007 colaboró con Diapasón Porteño -conjunto de Valparaíso y cultores de la guitarra popular que ha pasado los géneros de la cueca, tonada, tango, bolero y balada- para Mario Rojas y Cecilia Echenique en el disco Tonadas Chilenas y con Ángel Parra para uno de sus últimos discos de tangos. Así también, en 2020 junto al Colectivo Trópico Sur grabó con Joe Vasconcellos, Moral Distraída y otros guitarristas, su canción Luna llena estival, que fuese grabada en 1971 por Los Wawancó y posteriormente por la cantante asturiana Rosa María Lobo, más conocida como Maya y por la cantante, actriz y presentadora televisiva puertorriqueña-estadounidense Nydia Caro.
Sergio Solar, finalmente, falleció en la cuidad puerto de Valparaíso en 2021 víctima de un cáncer pulmonar. Con su obra y legado, no sólo se cristaliza un emblema de la cumbia nacional y latinoamericana, sino también una figura de renombre cuyo reconocimiento en Chile no ha estado a la altura de su memorable trayectoria, la cual, junto a su vida, se pueden revisar en un libro de memorias escritas por el talentoso guitarrista y publicado, póstumamente, por la editorial local Montaña Negra en 2022, con el título de Repaso vital de un musiquero.
Fuente imagen: https://www.tiesosperocumbiancheros.cl/





